
¡Que desafío che!
No muchos conocen la noticia. Hace un año el director estadounidense Steven Soderbergh decidió ponerse a cargo de un ambicioso proyecto que llevaría a la pantalla grande la vida y obra de uno de los personajes más influyentes del siglo XX: Ernesto “Che” Guevara. Si esto les llama la atención, más los sorprenderá saber que la película protagonizada por Benicio Del Toro ya fue presentada en el Festival de Cannes y está próximo su estreno en nuestro país.
En el mítico festival francés la obra del che fue presentada íntegramente, esto es, con sus cuatro horas y media de duración. Pero por obvios motivos comerciales va a ser divididas en dos películas que se proyectaran con pocos meses de separación. La primera se titula “El Argentino”, y se situará en el tramo de la revolución cubana en contra del dictador Fulgencio Batista. La conclusión será “Guerrilla”, contando las acciones del ya mundialmente famoso Guevara hasta su fusilamiento en la selva boliviana.
Entre las diferentes críticas que recibió se pueden encontrar semejanzas e increíbles diferencias: básicamente se coincide en que es una buena película narrada a manera de documental, sirviendo de consagración a Benicio Del Toro, incluso postulándolo como mejor actor en los Oscars, y al resurgimiento de su director Soderbergh luego de años de intrascendencia. También se destaca al desconocido Demián Bichir personificando a Fidel Castro.
En cuanto a las diferencias está la discusión sobre si el realizador del film contó la historia desde la imparcialidad o si su ideología influenció. Algunos creen que el film retrata a un Guevara “blanco”, es decir, sin esos aspectos negativos que se le marcan en su accionar revolucionario. Otros sin embargo, opinan que Soderbergh logró plasmar un alejamiento ideológico del personaje y dejar al espectador que saque sus propias conclusiones.
En fin, seguramente el debate sobre la mítica figura del che se reavivará cuando la primera entrega de esta obra llegue a las salas y que a pesar de los distintos comentarios a favor y en contra que reciba, nadie se va a querer perder.